Suiza en tren: rutas por los Alpes, pueblos con encanto y eventos imprescindibles
Recorre Suiza a bordo de los trenes panorámicos más espectaculares de Europa: descubre qué rutas tomar, qué pueblos visitar y qué festivales no perderte según la temporada.

La mejor forma de recorrer Suiza es en tren. No es un cliché: la red ferroviaria suiza conecta prácticamente cada pueblo alpino, cada lago y cada mirador, con puntualidad casi absurda y vistas que compiten con cualquier película. Si tienes entre 5 y 10 días, puedes combinar trenes panorámicos, pueblos de postal y algún festival local sin necesidad de alquilar coche.
¿Qué trenes panorámicos debes conocer en Suiza?
Suiza tiene cuatro rutas ferroviarias que ya son destino en sí mismas. No son simples conexiones: están diseñadas para que el viaje sea la experiencia.
Glacier Express: Zermatt a St. Moritz en 8 horas
Es el tren panorámico más famoso del país y lo llaman «el expreso más lento del mundo» con razón: cubre 291 km entre Zermatt y St. Moritz atravesando 291 puentes, 91 túneles y alcanzando 2.033 metros de altitud en el paso de Oberalp. Las ventanas son de techo a suelo, el servicio gastronómico incluye productos suizos y hay audioguías en español.
Lo más llamativo del trayecto: el viaducto de Landwasser (una curva de piedra sobre un precipicio que aparece en todas las fotos), las gargantas de Ruinaulta —el llamado «Gran Cañón de Suiza»— y los glaciares del Ródano. Reserva con al menos 2-3 semanas de anticipación en temporada alta, porque los asientos con mejor vista se agotan rápido.
Bernina Express: los Alpes con Italia de fondo
Conecta Chur (Suiza) con Tirano (Italia) en 4 horas y 122 km. Lo que lo hace único es que cruza el paso de Bernina a 2.253 metros sin cremallera —el paso ferroviario más alto de los Alpes— y está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
El cambio de paisaje es brutal: arrancas entre glaciares y llegas a Tirano con palmeras y ambiente mediterráneo. El viaducto espiral de Brusio, que aparece en los billetes y postales, está en este trayecto. Si solo puedes elegir un tren panorámico suizo, muchos viajeros apuntan a este.
GoldenPass Line: del Lago de Ginebra a Lucerna
Une Montreux con Lucerna pasando por Interlaken en unas 6 horas. Atraviesa tres regiones lingüísticas (francófona, germanófona y bilingüe), lo que da una idea de la variedad cultural que ves desde la ventana. Es una buena opción si quieres hacer paradas en ciudades —Montreux, Interlaken, Lucerna— sin enfocarte solo en alta montaña.
Gotthard Panorama Express: tren + barco
Combina tren panorámico de Lucerna a Flüelen y un barco de vapor por el lago de los Cuatro Cantones hasta Lugano. El recorrido completo dura unas 5 horas y sigue la histórica ruta del paso de Gotardo. Si te interesa la historia de la ingeniería ferroviaria suiza del siglo XIX, este es tu tren.
¿Qué pueblos merece la pena visitar en ruta?
Los trenes panorámicos no son solo paisaje: son acceso directo a pueblos que difícilmente verías en coche. Aquí los más destacados.
Zermatt — al pie del Matterhorn
El pueblo más icónico de los Alpes suizos. Está prohibido el acceso en coche particular, así que el tren es la única opción (llega el Matterhorn Gotthard Bahn desde Visp). Desde aquí puedes subir en el tren de cremallera Gornergrat hasta 3.089 metros con vistas de 29 picos alpinos, o tomar el teleférico Matterhorn Glacier Paradise hasta 3.883 metros —el más alto de Europa—. En invierno es base de esquí de primer nivel; en verano, de senderismo de altura.
Grindelwald — la puerta del Jungfraujoch
Pueblo de montaña de unos 4.000 habitantes en el cantón de Berna, rodeado por el Eiger, el Mönch y el Jungfrau. Desde aquí sale el tren que llega a la estación más alta de Europa: Jungfraujoch a 3.454 metros, con vistas directas al glaciar Aletsch. En invierno tiene pistas de esquí de hasta 20 km de largo. La arquitectura de madera y los balcones con flores hacen que las fotos salgan solas.
Lauterbrunnen — el valle de las 72 cascadas
Está a 10 minutos en tren de Grindelwald y merece parada propia. El valle tiene 72 cascadas, la más famosa es Staubbachfall con 297 metros de caída libre —una de las más altas de Europa—. Es punto de partida tanto para el Jungfraujoch como para Mürren y Schilthorn. Poco masificado respecto a Interlaken, con mucho más silencio.
Interlaken — base logística entre dos lagos
Situada entre los lagos Thun y Brienz, es el hub de transporte de la región de Jungfrau. Desde aquí salen trenes a Grindelwald, Lauterbrunnen y el Jungfraujoch. También hay actividades de adrenalina: parapente, rafting y escalada. Para una estancia de una semana en los Alpes berneses, Interlaken es la base más práctica.
Montreux — jazz y castillo medieval
A orillas del lago de Ginebra, es el punto de salida de la GoldenPass Line. Su paseo marítimo con palmeras tiene un ambiente completamente diferente al de los pueblos alpinos. El castillo de Chillon, del siglo XII, está a 3 km caminando por el lago. En julio se convierte en el epicentro del Festival de Jazz de Montreux, uno de los más grandes de Europa desde 1967.
St. Moritz — exclusividad a 1.856 metros
Estación de esquí de lujo en el cantón de los Grisones, con más de 300 días de sol al año (según la oficina de turismo local). Punto de llegada del Glacier Express y salida del Bernina Express. Si el presupuesto lo permite, combina ambos trenes haciendo base aquí: es la posición geográfica perfecta. En verano el lago St. Moritz y los senderos de la Engadina son el plan.
Appenzell — queso, bordados y democracia directa
En el este de Suiza, lejos de los grandes circuitos alpinos. El pueblo tiene casas de madera con balcones floridos, produce el queso Appenzeller —de los más antiguos de Suiza— y celebra la Landsgemeinde, asamblea democrática al aire libre. Es un contraste cultural interesante si vienes de los pueblos de alta montaña.
Lucerna — ciudad a orillas del lago
No es un pueblo pequeño, pero merece estar en cualquier ruta por Suiza en tren. El puente cubierto de la Capilla (Kapellbrücke) data del siglo XIV. El casco antiguo, el monumento del León y el acceso en barco al monte Pilatus hacen que dos días aquí sean poco. Es también punto de partida del Gotthard Panorama Express.
¿Qué eventos y festivales tienen las diferentes temporadas?
Suiza tiene un calendario de festivales concretos que vale la pena planear con antelación. Aquí los más relevantes por estación.
Primavera: Sechseläuten en Zúrich (abril)
Festival de 500 años de antigüedad que marca el fin del invierno. Desfile de gremios tradicionales y quema del Böögg —un muñeco de nieve con pirotecnia— en la Sechseläutenplatz. El tiempo que tarda en explotar la cabeza del Böögg es, según la tradición, el augurio del verano: menos de 10 minutos promete mucho calor. Es gratuito y muy local, sin la multitud de eventos más turísticos.
Verano: Festival de Jazz de Montreux (julio)
Desde 1967, dos semanas de julio transforman Montreux en el mayor festival de jazz y música popular de Europa. Los escenarios principales son de pago (entradas desde 60 CHF), pero hay decenas de actuaciones gratuitas en el paseo del lago. Artistas de todos los géneros —no solo jazz puro— llenan la programación. Si vas en julio, reserva alojamiento en Montreux o Vevey con meses de anticipación.
Verano: Festival de Cine de Locarno (agosto)
Once días en agosto en la ciudad italiana-suiza de Locarno, a orillas del lago Maggiore. La proyección en la Piazza Grande —con 8.000 personas al aire libre— es una de las experiencias cinematográficas más especiales de Europa. La entrada a las proyecciones de la plaza cuesta alrededor de 25 CHF.
Otoño: Knabenschiessen en Zúrich (septiembre)
Tres días de festival urbano con feria, competencias de tiro tradicional para jóvenes y ambiente de barrio. Atrae a más de 100.000 visitantes y combina tradición gremial con feria popular. Es la antesala del otoño zuriqués, con los colores del bosque de fondo.
Otoño: Festival de Música de Lucerna (agosto-septiembre)
Uno de los festivales de música clásica más importantes del mundo, con más de 100 eventos anuales entre agosto y septiembre —además de ediciones en Pascua y noviembre—. Orquestas de primer nivel, directores estrella y solistas internacionales actúan en el KKL, el auditorio sobre el lago diseñado por Jean Nouvel. Las entradas para los conciertos sinfónicos van desde 40 hasta 250 CHF.
Invierno: Château-d'Oex Balloon Festival (enero)
Una semana de enero en los Alpes del Vaud con más de 80 globos aerostáticos de colores sobrevolando los picos nevados. Es uno de los festivales de globos más conocidos de Europa. Puedes hacer vuelos en globo (desde 350 CHF por persona), aunque el espectáculo desde tierra ya es impresionante y gratuito.
Invierno: Mercados de Navidad (diciembre)
Zúrich, Ginebra, Basilea y Lucerna tienen mercados navideños reconocidos internacionalmente. El de Zúrich en Niederdorf tiene más de 120 puestos con raclette, fondue, juguetes de madera y artesanía. El de Rheinfelden —ciudad en la frontera con Alemania— es más pequeño pero visualmente muy cuidado. Los mercados abren desde finales de noviembre hasta el 24 de diciembre.
¿Qué pase de tren conviene comprar?
La elección depende de cuántos días viajas y cuántos trayectos planeas hacer.
Swiss Travel Pass — La opción más completa para turistas. Incluye viajes ilimitados en tren, bus y barco durante 3, 4, 6, 8 o 15 días consecutivos; acceso gratuito a más de 500 museos (incluido el Museo del Transporte de Lucerna); transporte urbano en Zúrich, Ginebra y Berna; y 50% de descuento en ferrocarriles de montaña y teleféricos. Los trenes panorámicos (Glacier Express, Bernina Express, GoldenPass) requieren reserva adicional de entre 10 y 50 CHF según el tren. Se compra en la web oficial de Swiss Travel System o en plataformas como Rail Europe.
Swiss Half Fare Card — Si vas a estar más de una semana pero no quieres viajar todos los días en tren, esta tarjeta te da 50% de descuento en todos los transportes públicos suizos durante 1 mes. Cuesta alrededor de 120 CHF y se amortiza rápido.
Pases regionales — Si te quedas en una sola zona, considera el Jungfrau Travel Pass (Interlaken, Grindelwald, Jungfraujoch) o el Tell-Pass (Lucerna y Suiza Central). Son más baratos y cubren bien su área.
Para familias: los niños menores de 16 años viajan gratis acompañados de un adulto con Swiss Travel Pass (con la Swiss Family Card gratuita).
Si quieres entender mejor cómo funcionan los pases ferroviarios europeos y combinar Suiza con otros países, revisa nuestra guía sobre recorrer Europa en tren.
¿En qué época del año conviene viajar a Suiza en tren?
Cada temporada tiene un argumento sólido.
- Diciembre-marzo (invierno): Paisajes nevados, Glacier Express y Bernina Express en plena forma, acceso directo a estaciones de esquí como Zermatt y St. Moritz. Temporada alta: reserva con mucha anticipación y espera precios más altos.
- Abril-junio (primavera): Cascadas alimentadas por el deshielo, flores alpinas, temperaturas agradables para senderismo. Menos gente que en verano y precios más razonables. La mejor época para Grindelwald y Lauterbrunnen.
- Julio-septiembre (verano): Días largos, cielos despejados, lagos de color turquesa. La mayoría de los trenes panorámicos operan con vagones descubiertos. Festival de Jazz en julio, Lucerna en agosto. Temporada alta: reserva todo con antelación.
- Octubre-noviembre (otoño): Bosques en tonos dorados y amarillos con picos nevados de fondo. La temporada menos concurrida y la más barata. Algunas rutas reducen frecuencia, pero las principales siguen operando.
Si estás decidiendo cuándo viajar a Europa en general, nuestra guía sobre la mejor época para viajar a Europa te ayuda a cruzar fechas con otros destinos del continente.
¿Cuántos días necesitas para recorrer Suiza en tren?
Con 5 días puedes hacer una ruta sólida: Lucerna (1 día) → Interlaken con excursión a Grindelwald o Lauterbrunnen (2 días) → Zermatt (1 día) → Montreux o St. Moritz (1 día). El Glacier Express entre Zermatt y St. Moritz ya ocupa un día completo.
Con 8-10 días puedes sumar el Bernina Express (St. Moritz-Tirano), parar en Appenzell, y añadir Lugano en el sur. También tienes margen para quedarte más en los pueblos en lugar de correr de tren en tren.
Si quieres incluir Suiza en un recorrido más amplio por el continente, desde los tours por Europa puedes ver opciones de circuitos que combinan Suiza con Francia, Austria o Italia sin tener que organizar todo por tu cuenta.
Consejos prácticos antes de salir
- Reserva los trenes panorámicos con anticipación, especialmente el Glacier Express en verano e invierno. La reserva tiene un coste adicional al pase (entre 10 y 50 CHF según el tren).
- El Swiss Travel Pass se activa el primer día de uso, no al comprarlo. Cómpralo antes de salir y actívalo cuando llegues.
- Los teleféricos y ferrocarriles de montaña como el Gornergrat (Zermatt) o el Jungfraujoch no están incluidos en el pase base —solo hay un descuento del 25-50%—. Presupuesta ese extra: el Jungfraujoch cuesta alrededor de 230 CHF ida y vuelta sin descuento.
- Suiza no usa el euro: el franco suizo (CHF) es la moneda oficial. Al cambio aproximado, 1 CHF equivale a unos 18-19 MXN (2025). Un menú de mediodía en un restaurante normal cuesta entre 20 y 35 CHF.
- El ETIAS será obligatorio para ciudadanos de países fuera de la UE/Schengen a partir de su implementación completa. Verifica el estado antes de tu viaje en la web oficial del ETIAS.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el tren panorámico más espectacular de Suiza?
El Bernina Express entre Chur y Tirano es considerado por muchos el más impresionante: cruza el paso ferroviario más alto de los Alpes (2.253 m) sin cremallera, pasa por el icónico viaducto espiral de Brusio y está declarado Patrimonio de la UNESCO. El Glacier Express entre Zermatt y St. Moritz es el más largo y famoso, con 8 horas de recorrido alpino.
¿El Swiss Travel Pass incluye el Glacier Express y el Bernina Express?
Sí, el Swiss Travel Pass permite viajar en estos trenes panorámicos, pero requiere una reserva adicional de asiento con coste extra (entre 10 y 50 CHF según el tren y la temporada). Sin la reserva, no puedes subir aunque tengas el pase.
¿Cuánto cuesta aproximadamente el Swiss Travel Pass?
Los precios varían según duración: un pase de 3 días cuesta alrededor de 244 CHF en segunda clase; uno de 8 días, unos 513 CHF. Hay descuentos para jóvenes menores de 25 años y los niños menores de 16 viajan gratis acompañados de un adulto con el pase (con la Swiss Family Card gratuita).
¿Cuál es la mejor base para recorrer los Alpes suizos en tren?
Interlaken es la base más práctica para la región de Jungfrau: desde aquí salen trenes directos a Grindelwald, Lauterbrunnen y el Jungfraujoch. Lucerna es ideal para la Suiza central y el Gotthard. Si priorizas el Glacier Express, Zermatt o St. Moritz son los puntos de inicio o fin naturales.
¿Se puede visitar Suiza en tren combinándola con otros países?
Sí. El Bernina Express conecta directamente con Tirano (Italia), y desde Basilea o Ginebra hay trenes rápidos hacia París, Milán o Múnich. El Swiss Travel Pass cubre solo Suiza; para los tramos internacionales necesitas billete aparte o un pase Interrail/Eurail.
¿Cuándo es mejor ir si quiero ver los Alpes nevados pero sin la saturación del esquí?
Noviembre es una buena opción: ya hay nieve en las cumbres, los precios son más bajos que en plena temporada de ski (diciembre-marzo) y las multitudes se reducen notablemente. Eso sí, algunos teleféricos y rutas de alta montaña pueden estar cerrados por mantenimiento.


